Schiaparelli

Schiaparelli y sus constelaciones de color

Schiaparelli invita a la mujer a sumergirse en un universo de color, fantasía y diversión en el que disfrutar de la vida sin miedos ni tabúes.

Para la próxima temporada primavera-verano 2019, Bertrand Guyo, diseñador francés que hoy lleva las riendas de Schiaparelli, consigue recrear una auténtica fábrica de sueños en la que la mujer consiga todo lo necesario para volar muy lejos del mundanal ruido, para desplazarse a lugares recónditos que poco o nada tienen que ver con el asfalto aburrido al que está acostumbrada y por el que pasea cada día.

Schiaparelli

Y es que el maestro de la alta costura de origen francés ha sabido impregnarse como nadie del espíritu de Elsa Schiaparelli, quien, allá por 1927, abría las puertas de la mítica casa de moda con su nombre. Mujer culta y supersticiosa desde la infancia, se movía como pez en el agua entre artistas surrealistas de la talla del mismísimo Salvador Dalí, quien inspiró algún que otro estampado ideado por la virtuosa de la moda.

Schiaparelli

Años después del nacimiento de la maison, Guyo vuelve a hacer uso de los signos del zodíaco, las estrellas y otros astros, que se convierten en protagonistas indiscutibles de la colección y de las veladas más atrevidas y divertidas, para unos meses en los que la mujer se mostrará más que decidida a arrasar allá por donde pise.

Una mujer que, no obstante, se presenta mucho más rockera y que se deja envolver por estrellas bordadas y lentejuelas que la transformarán en la verdadera reina de la pista.

Schiaparelli

Schiaparelli busca a una mujer sensual, sin miedos ocultos; una mujer capaz de dejarse envolver por las creaciones más locas y desenfadadas con el único objetivo de disfrutar de la vida.

Una vida en la que las curvas femeninas se dejan seducir por pantalones cortos que cincelan una silueta escultural en la que el volumen de las caderas se envuelve de un erotismo desmedido; una existencia que camina de la mano de faldas trapecio con mucho volumen sobre tutús en ingenuas tonalidades rosadas, las favoritas de Schiaparelli.

Schiaparelli

Estrellas, constelaciones y cosmología. Un tridente que se colará en el armario femenino durante los meses más cálidos del año y que conseguirá dar forma a espectaculares estampados que, a modo de auténticas obras de arte, se convertirán en perfectos compañeros de viaje. Un viaje en el que Schiaparelli nos invita a envolvernos en hermosas combinaciones realizadas a partir de tul, satén, lamés y organza; materiales nobles y de lo más variados que, a través de atrevidos volúmenes y estampados, logran crear un movimiento desmedido y de lo más divertido.

Tejidos multicolor, plumas, lentejuelas, muselinas plisadas, tules bordados, brocados… todo vale para conseguir ese efecto mágico tan propio de Schiaparelli en el que todo fluye y se ajusta a la figura femenina.

Schiaparelli

Chaquetas bordadas; larguras maxi y midi; faldas fruncidas que marcan la cintura femenina; cuerpos ajustados y sugerentes que dejan entrever una sensualidad en ocasiones arrogante; trajes estructurados con siluetas curvas; vestidos que se ajustan como un guante a un universo, el femenino, sobre el que Schiaparelli aún tiene mucho que decir.

Un universo que se tiñe de rosas, verdes, morados, burdeos, negros, blancos para llenar de luz las mil y una aventuras que Schiaparelli nos hace imaginar a través de sus maestras y mágicas puntadas.

Schiaparelli

Sin duda, si hay alguien que nos invita a soñar con un universo colorido la próxima temporada esa es Schiaparelli, un símbolo de la alta costura más transgresora que, a través del misticismo más puro y las constelaciones más radiantes, busca que la mujer encuentre su lugar en un universo de diversión en el que moda y arte se convierten en la simbiosis perfecta.